El nacimiento de un emprendimiento no surge sólo a partir de herramientas metodológicas y técnicas, nace primero a partir de motivaciones personales, aspiraciones, oportunidades y un conjunto de recursos propios únicos. Identificar y entender desde dónde estamos comenzando a emprender es fundamental para el éxito futuro de nuestra iniciativa, ya que desde ese lugar debemos conectar y empatizar con otros y sus propias necesidades y aspiraciones para desarrollar y ofrecer soluciones de alto valor. De esta manera se posibilita una gestión sostenible en el tiempo.






